#CINE
The Toxic Avenger [1985]
Melvin, el limpiador de un gimnasio de la pequeña localidad de Tromaville, cae en una cuba radioactiva cuando huye de una pandilla de jóvenes. Las radiaciones le convertirán en un monstruoso mutante con superpoderes, los cuales usará para liberar del mal a la ciudad. El Vengador Tóxico es un título emblemático dentro del cine gore, y el film que hizo mundialmente conocida a la productora Troma Entertainment. Con un sentido del humor estupendamente podrido, los directores regalan a los aficionados un montón de violencia, sangre y sesos, mezclado con el erotismo menos sutil que pueda hacerse.
Class of Nuke ‘Em High [1986]
Después del éxito de El Vengador Tóxico, Lloyd Kaufman y Michael Hertz, genios detrás de la mítica productora neoyorquina Troma, se lanzaron a hacer su siguiente obra. De nuevo el tema sería de corte ecologista (esta vez anti nuclear)… sería una comedia (como no)… ocurriría en Tromaville (of course)… y ahora sería… en un colegio secundario. Vamos a aclarar una cosa: Lloyd Kaufman es un tipo listo. Y su socio es un tipo ordenado. Así de simple. Y cada uno sabe muy bien cómo hacer funcionar ciertos aspectos para su empresa. No nos engañemos, Troma es una pequeña productora independiente especializada en hacer comedias, algún gore de culto y cine de explotación destinado a mercados domésticos. Sin embargo en 1984 tuvieron cierto éxito con El Vengador Tóxico. Así que cuando en 1986 estrenaron Class of Nuke’em High, sin quererlo, habían logrado sus dos mayores éxitos en VHS. Con Class of Nuke’em High el éxito es realmente merecido, pues llega justo en el momento preciso (plena era Reagan) para que el público norteamericano adolescente de la época respondiera con una gran sonrisa a ciertos temas que tenían asustados a medio mundo. No olvidemos que estamos en plena Guerra Fría. Encima ese mismo año, ocurre el accidente de Chernobyl, así que la trama de la película no podía estar más de moda. Una divertida comedia llena de gore, surrealismo, nudismo light y mucho humor negro. Incluso con moraleja y por supuesto… un final feliz… ¿o no? Para amantes de la serie Z con personalidad y verdadero espíritu independiente.



